miércoles, julio 02, 2008

La caja de cristal suspendida observa. No hay nada que pueda nombrarse en su tiempo

Un tiempo que es la pérdida de todos mis referentes.

Ya ni siquiera queda el miedo dentro de la nueva atmósfera adormecida.

Unas manos inservibles (por momentos las reconozco como mías) tocan a través del cristal. Tacto-escaparate.

Fueron demasiados los acontecimientos de tiempos suspendidos que propiciaron una especie de caída. Una especie de estructura devastada.

La caja de cristal es la estructura de mi desierto.

Un desierto proporcional a la mentira.

Desierto sin piedras y sin cuerpos de arcilla.

imposible ya escudarse en el yo

imposible usar la primera persona más que por un breve instante

el yo vaciado en mi temporalidad

y mi temporalidad seducida por los ritmos del miedo

un miedo al abandono

a la extrañeza

a descubrir el horror en la más absoluta de las orfandades

y atragantarme en la vergüenza del cuerpo

de ser en el cuerpo esa voz que afirma un yo que desconoce

¿Cuál es el objeto tangible que nombra el miedo?