miércoles, octubre 29, 2008

Porque la información justa en el momento justo, puede cambiarlo todo.

No deja de parecerme interesante que por sólo nueve euros, alguien que esté dispuesto a pagar pueda averiguar tantas cosas sobre mí: direcciones, parientes, puestos laborales, posible defunción, datos de los Boletines Oficiales.
La información personal vuelta mercancía.
Además la frase que da título al post me parece genial, digna de una secta evangelista reclutadora de fieles. Esta empresa recluta gente paranoica, por lo que es de esperar que su clientela vaya en aumento.



Estimado cliente,
Tenemos muy buenas noticias.
Una comprensiva investigación, con búsqueda inteligente en múltiples fuentes de información, está a su disposición en relación a Valeria Canelas Jaime. Estamos seguros que las informaciones que le enviaremos le serán de gran interés y que Ud. encontrará en nosotros el mejor proveedor de información personal del mercado. Gracias a que los reportes son elaborados con acceso dinámico a diversos bancos de datos, sabemos que ningún otro informe podría superar al que Ud. recibirá. Por eso, Ud. cuenta con nuestra GARANTIA DE SATISFACCION: si nos presenta un informe de datos personales que supere al nuestro, se le reintegrará el importe pagado, o si lo desea, le brindamos la posibilidad de solicitar otro informe, de forma gratuita.
Haga hoy mismo su pago y reciba el informe de datos más completo del mercado sobre Valeria Canelas Jaime.
El informe que Ud. apreciará es el resultado de un concepto revolucionario en investigación de personas con búsqueda inteligente de:
• Domicilios y teléfonos
• Posibles parientes y vecinos
• Ocupación
• Cargos y dirigentes de empresas
• Búsqueda avanzada en todos los Boletines Oficiales
• Participación en redes sociales
• Registros de Defunciones y Obituarios
• Bases de ex alumnos
• Medios de prensa
Porque la información justa en el momento justo, puede cambiarlo todo.
Nuestros cordiales saludos!

martes, octubre 28, 2008

lunes, octubre 27, 2008

Lo que no se está diciendo




Un vértigo reposado
en la fragilidad del verso.
La arbitrariedad de las imágenes
que siguen su propio curso a solas
su inexorable camino hacia el lugar en el que
te arrancan el lenguaje.
Conocer un cierto número de recursos, llegar a dominarlos
jugar con ellos
para luego reconocerte como un simple artífice
de cualquier pronunciamiento.
La insoportable sensación de huida
de todo lo que no se está diciendo,
acciones recortadas que intuyen tímidamente el verbo.
Objetos cambiando la textura
mientras se los está diciendo.
Texturas permeando lo certero.

domingo, octubre 26, 2008


A veces me pregunto cómo alguien puede fumar
sin llegar a la simultaneidad de acción y pensamiento;
pensar obsesivamente
“estoy fumando” mientras fuma

La gestualidad del que fuma
tiene algo de impostada
porque pertenece al límite entre acción e inercia.

sábado, octubre 25, 2008

El cuerpo





Encapricharse con las formas necesarias
es en última instancia
traicionar a la ruina.
Las formas bellas
en un gesto imperceptible
dan paso a lo deforme.
La ruina ha burlado a la necesidad
y al paso del tiempo
y los seres informes
se burlan de la belleza incidiendo en ella,
significándola.
Gestos acartonados de un lenguaje necesario
para que la normalidad siga su curso
para que lo cierto no se desbarate.
Por debajo las tinieblas
habitadas por aquellos que no significan
son las fisuras
que insultan el curso de lo que acontece,
son la verdad que se intuye en el lenguaje.
El vértigo inevitable del duplicado
es la repetición de la forma.
Las formas gemelas son necesarias
para celebrar la belleza
y dar lugar al mounstro.

viernes, octubre 24, 2008

Si se ha de escribir correctamente poesía -Enrique Lihn


Si se ha de escribir correctamente poesía
no basta con sentirse desfallecer en el jardín
bajo el peso concertado del alma o lo que fuere
y del célebre crepúsculo o lo que fuere.
El corazón es pobre de vocabulario.
Su laberinto: un juego para atrasados mentales
en que da risa verlo moverse como un buey
un lector integral de novelas por entrega.
Desde el momento en que coge el violín
ni siquiera el Vals triste de Sibelius
permanece en la sala que se llena de tango.

Salvo las honrosas excepciones las poetisas uruguayas
todavía confunden la poesía con el baile
en una mórbida quinta de recreo,
o la confunden con el sexo o la confunden con la muerte.

Si se ha de escribir correctamente poesía
en cualquier caso hay que tomarlo con calma.
Lo primero de todo: sentarse y madurar.
El odio prematuro a la literatura
puede ser de utilidad para no pasar en el ejército
por maricón, pero el mismo Rimbaud
que probó que la odiaba fue un ratón de biblioteca,
y esa náusea gloriosa le vino de roerla.

Se juega al ajedrez
con las palabras hasta para aullar.
Equilibrio inestable de la tinta y la sangre
que debes mantener de un verso a otro
so pena de romperte los papeles del alma.
Muerte, locura y sueño son otras tantas piezas
de marfil y de cuerno o lo que fuere;
lo importante es moverlas en el jardín a cuadros
de manera que el peón que baila con la reina
no le perdone el menor paso en falso.

Quienes insisten en llamar a las cosas por sus nombres
como si fueran claras y sencillas
las llenan simplemente de nuevos ornamentos.
No las expresan, giran en torno al diccionario,
inutilizan más y más el lenguaje,
las llaman por sus nombres y ellas responden por sus
nombres
pero se nos desnudan en los parajes oscuros.
Discursos, oraciones, juegos de sobremesa,
todas estas cositas por las que vamos tirando.

Si se ha de escribir correctamente poesía
no estaría de más bajar un poco el tono
sin adoptar por ello un silencio monolítico
ni decidirse por la murmuración.
Es un pez o algo así lo que esperamos pescar,
algo de vida, rápido, que se confunde con la sombra
y no la sombra misma ni el Leviatán entero.
Es algo que merezca recordarse
por alguna razón parecida a la nada
pero que no es la nada ni el Leviatán entero,
ni exactamente un zapato ni una dentadura postiza.

jueves, octubre 23, 2008

Las cosas

What dimensions must the defeat acquire, the homecoming,
scrawling over my skin, my sickly peering in,
for me to finally hear the laughter?

Jorie Graham


Es un problema convertir la esperanza en algo físico, llenar la cotidianidad con objetos cargados de deseos. Volvemos táctil la esperanza y permitimos que adopte formas precisas. Es un problema porque cuando todo acabe y la esperanza se extinga habrá cosas que desvencijar, romper, desmantelar. Cosas en donde no debería haber más que un espacio vacío. Habrá siempre un gesto de violencia hacia algo tangible: tirar un cepillo de dientes, romper una taza, ocultar un espejo, devolver libros, quemar plástico…
Desocupar los espacios que inocentemente hemos ido poblando con objetos cotidianos que significan en la esperanza. Después los objetos quedan obsoletos, y con el pasar de los días recuperan su carga significante en el dolor de una ausencia. Se vuelven contra nosotros y llega un punto en que ya no podemos tolerar su presencia, nos observan, nos reclaman, nos recuerdan todo lo que no ha sido.
De pronto algo nos increpa y nos dice que la máquina ha sido desmantelada, que el funcionamiento de los días nos es desconocido por completo. De pronto la compañía se vuelve tan sólo una voz. Ya no necesitamos tacto ni imagen. Es imposible darle forma a la voz, y de intentarlo probablemente nos encontraríamos con nuestro propio cuerpo.

miércoles, octubre 15, 2008

A

Entender todas las formas desde la tristeza.
Desde la superficie del dolor.
No darle nombre a los acontecimientos
ni a los gestos de sufrimiento.
Asimilar lo que se siente como algo ajeno a lo que acontece. La percepción está de por medio, arando herida o edificando pared.
No dejar que el dolor mire al miedo.
No permitir que se enfrenten.
Cuidar del dolor, depositarlo en un lugar escondido. Un lugar sagrado.
Un lugar que sólo tú conoces.
No pronunciar palabra, no juzgar los gestos de los rostros que miras.
No juzgar.
No hacer valoraciones. Desconocer todos los parámetros.
Desconocer.
Volver a crear el lugar desde el cuál se nombra el dolor.
Nuevos recursos para situar la pérdida en lo cotidiano
para continuar a pesar de ella
para caminar a su lado
para intuir las verdades que desembocaron en ella, en la pérdida.
No cegarte ante los acontecimientos.
No ficcionalizar el recuerdo.
Encontrar una nueva escala para el tacto
a partir del distanciamiento.
Olvidar las formas para darle espacio
a la inmensidad del sentimiento.
El olvido como el verdadero camino
del reconocimiento.

domingo, octubre 05, 2008

No hay nada que descubrir.
Hay interpretaciones vacías y desbocadas.
Lo profano es
el momento predilecto para endulzar la tarde
y reír a carcajadas
y sentir el cuerpo en su única e irrelevante superficie.
Un cuerpo plagado de verticalidad
y de líneas áureas,
en fin,
un cuerpo.
La visión de la forma es saludable,
los síntomas son autónomos
espasmos ciegos del desaliento.
Rota la coherencia sólo para ser pegoteada
y reciclada
y desprovista de verdades o de razonamientos.
Lo de siempre: no se comprendió el juego.

También escribo por espasmos
ráfagas de rabia y desencanto.
Casi siempre rabia
el desencantado viene luego,
como un gesto acartonado de todo el cuerpo
la espalda arqueada
buscando la horizontalidad
la visión mareada.

Sonrío para nadie
uso indistintamente mis diversas categorías de gestos
de muecas,
lloro por insistencia
para rectificar mi presencia en el cuerpo
en el gesto
en este tiempo.
Hay una voz ligeramente irritante
me habla de alimentos y de triunfos
de sueldos y de flujos cotidianos
de identidades a manera de bancos y de universidades,
identidades fabricadas como si fueran trámites
papeleos
gestiones burocráticas.
Habla de no creer en nada
salvo en las recetas nutricionales basadas en alimentos ecológicos.
Es tarde le digo a la voz
creo que soy incapaz de entender
la cantidad de superficies que la vida
me ofrece en sus rebajas cotidianas.
Y hay pasos y voces y oraciones y fiestas
cantidad de imágenes descodificadas
que debería haber asimilado sin remordimientos.