lunes, noviembre 30, 2009

La máquina




La condición es
hacer de la neutralidad una rutina.
La idea construida ahoga a la voz
y restringe los movimientos del cuerpo
a lo predecible.
El lenguaje: un invitado tímido
que se adapta a las formas.

La dirección es única.

Sonreír con un aire distante
para decir que alguna vez
hubo una coherencia
inquebrantable, que alguna vez
pronunciarse fue crear nuevas formas y
hacer que todo suceda nuevamente
El cinismo siempre se despliega
en el último estertor de la sonrisa

La dirección es única,
es una réplica destartalada de lo familiar:
familiar como forma propia
como agonía de lo nuestro.
Un nombre agonizante para designar
el camino que se está recorriendo,
una ida y vuelta en el lenguaje para
retomar el discurso de lo enfermo.

Digamos que la verdad
es una caja de esporas metida en la nevera
Su finalidad se retrasa al punto de convertirla
en una presencia obsoleta:
mera potencialidad de producción.

A partir de esto se vuelve a lo táctil
manos sillas botellas
ropa colchones mesas
y de vez en cuando se piensa, una por una,
en todas las fábricas de objetos.
La maquinaria industrial tan similar
a la mecánica de los sentimientos:
reiteraciones, ruido, objetos aptos para la venta y objetos dañados.
La fábrica de argumentos en estrecha colaboración
con las fábricas de vasos, de sofás y de zapatos.

viernes, noviembre 06, 2009

Espacio






Significa algo, quizás significa afuera:
aire de afuera.

Un nuevo discurso con decorados y argumentos,
quizás son réplicas de antiguos argumentos
pero hay un afuera, y eso basta para crear espacio
para decir aire y respirarlo.

Basta, quizás, respirar
para crear un espacio adentro.
No un espacio nuevo
porque antes
no había espacio.

Quizás con el aire de los nuevos argumentos
crear espacios:
un adentro y un afuera.

Se dice luego para configurar un antes y un después.
Se dirá quizás en la espera de nombrar todo de nuevo.

Unas cuantas cosas nuevas, el aire, el espacio, el decorado:
cosas necesarias para poder decir tacto
para tocar el aire haciendo espacio.

Respirar con las manos
para encontrar excusas en el tacto.
Hacer el espacio suficiente
para tener nuevamente manos.