miércoles, junio 22, 2011

Mas-karada

Entre el otro y yo
el cuerpo
hace presencia.

Mi cuerpo
se conjuga
como el único verbo
que contiene
todos los sentidos.

El cuerpo dice miedo
y hace imagen
dice dolor
y hace tacto
dice vejez
y hace tiempo.

Camino hacia la palabra
en busca de un aliento
contrario
al cuerpo.

Me pierdo en la primera persona
porque el cuerpo
hace muralla.

El cuerpo en tercera persona
aspira a significar un yo
en la obligada apropiación:
decir mi cuerpo.

No hay aliento
fuera del cuerpo
mi voz
también pertenece.

Detrás de la muralla
lo escrito como
el único cuerpo
posible en el que decir
yo soy otro.