miércoles, mayo 29, 2013

Lo hueco



Poco a poco empiezo a
desbordarme:
todo era justo pero
en vano.
¿Necesario?
Justamente vano,
necesitados de una justicia
moldeable.

Es más fácil de lo que uno cree,
ajustar los límites
del relato y dolerse
dolerlo
al relato
que siempre es doble: uno
y su contrario / el mismo
y su desperdicio.

Injustamente desperdiciado
pero necesario,
necesitado por el ardor
y los estertores resplandecientes
y, sin embargo, vanos.

Volátiles palabras y motivos
pasión votiva
devota / dependiente
injustamente desperdiciada.

Justamente perdidos,
banalizables,
nosotros / ellos / los dobles
des-doblados,
opacos y brillantes,
sucios arquetipos,
santos y profanos.
Profetas del apocalipsis
necesario: el nuestro,
terriblemente vano.

El sentimiento era justo
pero en vano,
sordo relato de arquetipos
desperdiciados.
Fragmentos épicos,
justamente la pérdida
de lo trágico en
un relato cotidiano / justo
pero no necesario,
necesitado
por el estertor
y el frío
y el miedo
humano pero sagrado:
sacrificios humanos / injustos
pero necesitados
por otros relatos.

Cotidianos gestos
mistificables,
ajustados a lo sagrado
pero irremediablemente vanos.
Porque ahora,
en el fondo,
en el margen justo
de lo necesario: nada
de lo narrado
fue necesario
y, sin embargo, rabiosamente
necesitado
por los arquetipos trágicos y absurdos
de lo cotidiano: nosotros,
justamente los vanos
personajes
más necesitados.

lunes, mayo 13, 2013

AIRE



El síntoma y la permanencia,
la fuga y su nombre inaccesible,
la herida y la condena de la imagen que retorna.
Un miedo atávico a los cuerpos cotidianos que no saben
detener al objeto que (se) rompe (en) el silencio.
Silencio.
El verano internándose en las cosas que señalan
con insistencia la imposibilidad del nombre.
Cajas llenas de animales antiguos (que) mis manos
acarician con piedad y con urgencia.
Nunca se romperá el embrujo que impide
conocer el tacto de lo extinto.
Llegar al origen
al lugar donde lo que muere se vuelve mito.
Curaciones quiméricas / extravíos
en habitaciones recordadas por alguien
(que) no (soy) yo.
Me entretengo en memorias extrañas
para entregarme (a) una vida vaciada de sentido
y repleta de imágenes punzantes de felicidad ajena
viscosa e incomprensible
como la perfección de todo
lo que no me pertenece.
Conjuros en lenguas que nombran
la sensación extranjera y hacen
(de la enfermedad) el verbo que
conjuga todos los tiempos
(verbo-llave-puerta).
El idioma (olvidado)  que respira / significa
simplemente aire
detrás de la puerta / letra
antes de la palabra / enfermedad
al lado del miedo / sentimiento
silencio que se / me haga aire.