jueves, marzo 20, 2014

La memoria del espejo

¿Cuánto puedo sostener el estallido
en su venirse abajo?

Irme con él,
romperlo todo.
Colorear las distancias de modo
que los adioses sean sólo
telarañas multicolores,
adornos de un carnaval inventado.

Tengo miedo de los horizontes
con soledades de forma humana.

Tengo miedo de la memoria
y sus artesanías de piedra
y de ceniza.

Tengo miedo de los atardeceres
derrumbándose
y arrastrando todas las palabras
que alguna vez nombraron
mis refugios.

Hoy hay intemperie en el espejo
y aunque cierre los ojos
mi reflejo los mantiene
abiertos y me mira
y yo le temo
como si fuera un animal herido
presenciando su propia agonía.

¿Cuántos silencios más
puede aguantar la súplica
que día a día me respira?