domingo, enero 25, 2015

No es

No debería sucedernos
pero los laberintos y la ceniza
desvanecen las certezas.

Las lealtades se superponen en objetos
enfermos que poseemos
como la prueba inamovible
de nuestro desperdicio.

No hay pertenencia sólo pérdida
en este océano de cadáveres.


Podría ser cualquiera:
la rabia la insistencia la frívola espera
la sed no es sentimiento
la sed no es.

Nuevamente no se trata de mí
de nosotros
de ellos.

La insistencia se deposita en el vacío
que se camufla con la intemperie y no
es suficiente la dulzura
la saliva gastada en estaciones cálidas
o en discursos cómodos.

El hambre no es hogar
es sólo un nuevo agujero.

sábado, enero 17, 2015

La huida

la perversa retórica
de los afectos

los insectos y la nausea

los recuerdos de algún lugar cálido
horadado por las culpas y los golpes
dichos en palabras dulces

el veneno que anida en lo cotidiano

nueve pisos de cárcel
y el precario lugar de la huida
construido con nuevos maltratos

el cuerpo enfermando las nostalgias

la enfermedad como nueva casa
el mismo miedo disfrazado de voluntad

 libertad es sólo una palabra
una mentira
la imposibilidad y la máscara

el síntoma es el nombre
el veneno es la infancia



lunes, enero 12, 2015

Pasanca

La oscuridad teje las miradas
ante la agonía del tacto.

El lugar de la huida también
confecciona espacios
para la pérdida y la enfermedad:
perder como recordar,
conocer como tejer el veneno
que siempre se disfraza.

No se puede estar a salvo
del hogar que lo contamina
todo.

No queda inocencia sin cadáver.
No queda espacio sin laberinto,
muerte sin memoria,
oportunidad sin posibilidad de sombra.
No queda más aire que el vacío.

La oscuridad teje mi cuerpo:
la réplica enferma del mismo deseo que lo asesina
una y otra vez sin dejar aire
para la fuga.

La guarida es también la condena
y la imposibilidad de tener piel
o palabra que alcance a elaborar
la libertad y su escenario.

Una y otra vez la misma pérdida,
el mismo laberinto cubierto de insectos,
el mismo aire enfermo que mata y alimenta.

viernes, enero 09, 2015

Pulsión y tiempo

Antes de la presencia el fantasma
luego, la ruina.

El estar se despliega en 
un laberinto de posibilidades que no llegan 
a concretar sombra.

Una pulsión vital que
se adhiere a los objetos 
y sucumbe ante sus margenes.

Me desplazo en las identificaciones
y ya no le temo al despojo,
a la palabra o al hueso
de lo real que hay en mi
y en todo lo que me habita y abandona.

Lo oscuro incide en lo real
y talla las formas del desprecio.

Me oculto de la palabra
en la palabra.

Cedo ante los objetos
que con su presencia 
me nombran.

Ajena en todo
y, sin embargo,
hay miedo y hay pertenencia.

viernes, enero 02, 2015

Conocer

cerrar los ojos
cerrar la herida
caminar el aire
respirar

respirar lo que se desconoce
el pálpito
la sangre
la luz

luz que abre la noche
y arranca las imágenes
que por fin me son ajenas

por fin luz
que me devuelve las manos
la posibilidad de decir
tacto

tacto de luz
finalmente

tocar la piel de la intemperie
y reconocer el nuevo hogar
la sorpresa
el conocimiento del aire

reconocer el sueño
ya no hay necesidad de olvidar
las palabras corresponden
justas a lo respirable

nuevo olor
nueva piel

desear una a una
las palabras que me revela
su luz

todo es nuevo
y desconocido
y la mañana se desprende
en el tacto
que me espera recubierto
de luz y de hogar

shanti